Ullastret. Josep Casanova Marti. Arxiu Imatges PTCBG 1 Ullastret. Josep Casanova Marti. Arxiu Imatges PTCBG 1
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Descubrid la huella de los indigetes en la Costa Brava

Fotógrafo Imagen de Josep Casanova Martí.

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Descubrid la huella de los indigetes en la Costa Brava

Hace unos 2.600 años, los íberos se convertían en la primera civilización autóctona de la actual Catalunya. Era un pueblo formado por varias tribus, como la de los indigetes, que se asentaron en puntos estratégicos de la Costa Brava. Una cultura única y sorprendente que os invitamos a descubrir.

Ullastret, capital de los indigetes

La ciudad ibérica de Ullastret es el mayor asentamiento íbero de Catalunya y fue la capital de la tribu de los indigetes entre los siglos VI y II a.C. El conjunto está formado por el asentamiento del Puig de Sant Andreu, Illa d’en Reixach, la necrópolis de Puig d’en Serra y un pequeño museo que cuenta con una sala inmersiva donde se puede disfrutar de una reconstrucción virtual espectacular de la villa. Además, el yacimiento dispone de un itinerario adaptado para personas usuarias de silla de ruedas, tiene bucle magnético en los mostradores de recepción, ofrece audioguías adaptadas con sistema de inducción magnética y signoguías, y organiza visitas guiadas inclusivas.

Historia y paisaje en Sant Sebastià de la Guarda

En Llafranc, podéis descubrir el poblado ibérico de Sant Sebastià de la Guarda mientras disfrutáis de las vistas de uno de los tramos más bellos de la Costa Brava desde el emblemático faro de Sant Sebastià. El yacimiento data de los siglos VI y I a.C. Está formado por el poblado ibérico, una torre de vigilancia del siglo XV, una ermita y una hospedería del siglo XVIII y un faro del siglo XIX. En el poblado, destacan una veintena de silos que, en algunos casos, tienen entre cuatro y cinco metros de profundidad.

Palafrugell. Xenia Gasull. Arxiu Imatges PTCBG 3_reduida

Un grupo de personas visitan el poblado ibérico de Sant Sebastià de la Guarda. En primer término, el detalle de un cartel informativo con fotografías de algunos objetos encontrados en las excavaciones. Imagen de Xènia Gasull.

Se puede contemplar, también, una hilera de casas alineadas con la estructura arquitectónica típica de los íberos. Además, cuenta con un itinerario adaptado para personas con movilidad reducida, personas usuarias de sillas de ruedas y familias con cochecito.

Sigue la ruta de los íberos

La mayoría de los asentamientos íberos se ubicaban junto al mar, cerca de calas y en lugares elevados, hecho que respondía a una función defensiva. Es el caso del poblado íbero de la playa de Castell, en Palamós. Está situado en un pequeño montículo de unos 35 metros de altura que se adentra en el mar, una localización perfecta para controlar la costa y las zonas interiores.

Palamos. Harold Abellan. Arxiu Imatges PTCBG 2 copia

Una chica pasea por el poblado de Castell. El verde de los pinos que forman el paisaje contrasta con el azul del mar, que está a la izquierda. Imagen de Lluís Reverter.

En el camino de ronda de Lloret de Mar a Canyelles, está el poblado ibérico de Turó Rodó. Allí se puede visitar la reproducción de una casa ibérica reconstruida con técnicas y materiales propios de la época, como piedra local, barro, madera y paja. Y también en Lloret de Mar, está el recinto fortificado íbero de Puig de Castellet, un punto de vigía sobre el mar que aseguraba la defensa de los asentamientos próximos.

Podéis recorrer la huella de los indigetes visitando el castillo de Begur (Baix Empordà), el Mas Castellar de Pontós (Alt Empordà), el poblado ibérico del Puig d’en Cendra de Estanyol (Gironès), el Mas Oliveres de Porqueres (Pla de l’Estany) o el poblado ibérico de la Palomera, entre Sant Aniol de Finestres y Mieres (la Garrotxa).

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